El arte del Clown: una aventura hacia lo inesperado
Hace poco más de cuatro meses emprendí un camino que no imaginaba tan transformador: me lancé al mundo del Clown.
Sí, así como lo leen. Aunque siempre me ha gustado la comedia, y desde hace tiempo vengo desarrollando mi trabajo actoral, sentía que necesitaba algo más, otra herramienta que me permitiera conectar desde otro lugar, más sensible, más espontáneo… más humano.
Fue el algoritmo de Instagram —ese a veces tan criticado— quien me llevó a Studio Actoral Training. Vi una publicación que decía algo como “¿Te atreves a hacer el ridículo con sentido?” y no lo pensé demasiado. Me inscribí. Hoy puedo decir que fue una de las decisiones más locas y gratificantes que he tomado últimamente.
Hacer tonterías no es nada fácil
Durante más de tres meses, cada miércoles de 6:30 a 9:00 pm, me sumergí en un entrenamiento actoral que sacudió todo lo que creía saber. El curso comenzó con 16 personas. Terminamos solo 3. No lo digo con orgullo ni con pena, lo digo con claridad: no cualquiera se siente cómodo explorando el arte de la “tontería” con rigor. El Clown no es disfrazarse y hacer muecas. Es un espejo poderoso que nos saca de la zona de confort y nos invita a jugar desde la vulnerabilidad, desde el error, desde la torpeza convertida en oro escénico.
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Un maestro, un guía
El gran Manu Ariga fue nuestro guía en esta aventura. Un fuera de serie. A veces bastaba con observar cómo miraba una silla, o cómo se colocaba un sombrero, para entender lo que significa ver el mundo desde otro lugar. Le sigo aprendiendo. Le seguiré aprendiendo siempre.
Fue en este espacio donde conocí a Alan Pajarito, quien, como buen cómplice escénico, me llevó al mundo del Stand Up. Juntos ya compartimos escenario tanto en Stand Up como en Clown… ¡y los que faltan!
El gran día
El pasado 27 de septiembre de 2025 fue el show de graduación. Un mes antes comencé a preparar mi rutina: un chef francés, nervioso, que no sabe cocinar, pero lo intenta con toda su pasión y el corazón. Lo acompaña Hortensia, su gallina y maestra espiritual. Juntos deben preparar el pastel “Flamingo Dormilón” para un concurso internacional. La historia ya de por sí era absurda, y aún así… funcionó. Nos reímos. Me reí. Me dejé sorprender por el momento.
Claro, hubo errores. A mitad de la rutina olvidé hablar en francés. Detalles. Lo importante es que me divertí muchísimo. Me sentí vivo, conectado, ridículo y pleno a la vez.
Agradecimientos de corazón
Gracias infinitas a Andrea, Raquel y Eric, que siempre me acompañan en mis locuras. Y gracias, de verdad, a Studio Actoral Training por abrir estos espacios tan necesarios. La organización fue impecable, el proceso fue desafiante, y el resultado, inolvidable.
Lo que sigue
Esto apenas comienza. El Clown ya forma parte de mi camino actoral. Lo iremos desarrollando poco a poco, buscando más escenarios, más risas, más conexiones reales.
Porque hacer reír no es fácil. Pero vale la pena. Cada segundo.



Que gusto saber que exploras esta parte donde te expones ante un público y disfrutas del proceso.
Muchas Gracias Roger!!! Salir de la zona de confort
No hay nada mejor que sacar una sonrisa o carcajada con la comedia clásica e inocente. Eres grande Alx, mucho éxito gracias por hacerme
Pasar un buen rato 😃😂
¡Gracias Dany! Ahi seguiremos sacando sonrisas